Voy a la casa de alguien.
Hay tres personas. Una de ellas tiene déficit cognitivo intenso. Le habían tapado los ojos y los otros dos estaban jugando a que no los pillara. Todo estaba oscuro. Todo daba miedo. Entro y veo de que se trata todo esto, así que me escondo para no ser pillada. Estoy contra una pared y esta persona vendada parecía olerme. Tenía un aspecto muy descuidado y robusto. Me encuentra y me viola. Lloro.
Hay un salto temporal. Un escenario. Tengo que contarle lo que me pasó a mis amigos. Lo cuento y nadie me pesca. Lloro, me da rabia, me siento sola. Justo antes de salir les grito lo poco considerados y apáticos que son. Que se pudran en su burbuja de sí mismos. Salgo y me pongo a llorar, hecha un rollito. Llega él y me levanta. "Es el único que me cree", pienso. Vamos al piso -1 de algún lugar, mi claustrofobia me pone ansiosa. Cuando quise hablar de mis sentimientos se fue a Argentina. Me dijo "Sólo te levante para que no me reprocharas más tarde."
12 de Agosto del 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario