Mi papá y Aylin estaban afuera de la casa, en la calle, caminando y conversando. Mi papá le cuenta que una compañera de trabajo fue con un pantalón super apretado y que él le había sacado una foto. No sé por qué mi papá le cuenta esto, supongo que buscaba ayuda porque la mamá se había puesto celosa. Recuerdo que me sentí decepcionada de los hombres en general, creía que eso de sacarle fotos al trasero de las personas cambiaba una vez que creías.
Mi mamá sale de la casa, se sube al auto y quiere que la acompañe al Jumbo. Eran las 16.00 y dudé si ir porque en 30 minutos ella salía del colegio y no quería topármela.
Llegamos al Jumbo. Salto de escena. Mi mamá estaba pagando unos fósforos, eso había ido a comprar.
Otro salto de escena. Estamos caminando por el camino de tierra entre el Jumbo y el colegio, yendo a buscar a mi hermana chica. Nos empezamos a devolver luego de que la Sofi estuviera con nosotros y ella aparece por mi lado derecho; Nos saluda a mí y a mi hermana. A mi mamá le dice algo así como "Ehm, tú no."
Seguimos caminando y se escuchan gritos de horror no tan lejos. Hay bichos gigantes en el cielo y yo digo "No se queden ahí, por favor, vámonos." Estaba asustada. Caminamos unos cuantos pasos más, quizá tres, hasta donde estacionan los taxis en el Jumbo y en frente de uno había una banca de madera. La banca estaba rodeada de gente, y en la banca un perro muerto. Era como un lobo. Tenía el estómago abierto, había una mano humana cortada en la muñeca. Nadie lo dijo pero todos sentíamos que el perro había quedado así por culpa de los bichos gigantes.
El perro en verdad era falso y antes de que todos lo supieran dije "No sé de quién fue la broma, pero fue muy buena." El perro se levantó se una manera majestuosa. Me recordó al dragón de Chihiro. Salió corriendo después, chocando con varias sillas del rincón jumbo hasta que chocó con uno de los vidrios del mismo lugar y... desapareció. Se fundió en el vidrio rodeado de un aura celeste y luego volvió a aparecer de la misma manera en que desapareció... sólo que en forma de humano. Un hombre largo, vestido de negro con sombrero de copa y una cara ahogada en sombras que no se dejaba ver. El hombre comenzó a avanzar como si estuviera patinando y yo dije "Por favor no me atravieses, duele mucho." pero lo hizo de igual manera, con gran dificultad, generando un dolor que recuerdo claramente. Era como una presión increíble en mi pecho y estómago. Sentí que iba a explotar.
Cuando terminó de atravesarme como un fantasma me giré hacia atrás para ver qué hacía y atravesó a mi mamá, que estaba con cara de sorprendida. Seguimos caminando, con angustia y miedo pero sin apuro.
Acá se pone más raro e inexplicable.
Cada cosa que veíamos nos hacía derretirnos en ella. Por ejemplo, vi que alguien se quedó mirando una planta y empezó a fundirse en ella, envuelto en un aura celeste. Me estaba pasando a mí con una silla y parecía que iba a desaparecer. Ella notó esto y dijo "No se concentren en las cosas ¡No lo hagan!" y así no nos hundíamos en las cosas. Pensábamos y decíamos diversas cosas para distraernos. Seguimos caminando hasta la Palumbo cuando lo vi. Tenía jeans y audífonos blancos. Caminaba en dirección contraria a la nuestra. Le dije que no fuera hacía allá a lo que me respondió un indeferente "Sí, claro.". Yo le respondí "Bueno, como quieras. Pero escúchame, si te atacan, no te concentres, piensa en otra cosa. Por favor hazme caso." Me miró extrañado y me dijo "Sí... claro."
Seguimos caminando y alguien grita detrás de nosotras "¡No moriré sin ver el capítulo trece!"
Cambio de escena.
Estoy yo, mamá, papá y Aylin sentados en la mesa donde almorzamos. Cada uno está sentado con las manos en la mesa, encadenados en la muñeca. Cada uno tiene sopa en un plato hondo, blanco. Hay muchas verduras viejas y nuevas amontonadas en la mesa. Yo pregunto
- ¿Qué hay de almuerzo?
Aylin me responde. Está enojada, cansada y... podrida. Me grita.
- ¡Libros y botones! ¿Acaso te volviste loca?
Veo la sopa y efectivamente tiene libros y botones.
Despierto agitada.