Me estaba secando el pelo y decía ideas mientras lo hacía. Dependiendo de qué tan buena era la idea para mí, el secador iba más rápido. En una me asusté porque el secador parecía tener vida propia y empecé a gritarle a mi mamá que me ayudase. El secador comenzó a ir cada vez más rápido, me tiraba el pelo. Casi me quita un pedazo de la cabeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario