Estaba en un mall con ella. Una mujer tomaba mis manos pregúntandome si me pintaba las uñas. Sólo tenía brillo puesto. Me llevó a una tienda a venderme quitaesmalte. Como se demoraba mucho me moví a una tienda de al lado y me compré una sorpresa por cien pesos. Me salió una mini taza y me emocioné muchísimo. Grité. La dependienta y ella me miraron raro.
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