07 de Junio del 2014

Estaba en un campo. A un par de metros más allá había un cementerio gigante, muchas criptas y estatuas. Fui hacia allá persinándome y diciendo "Que en paz descansen. Permiso, permiso...".
Un poco más allá encontraba una pulsera y una inscripción vikinga en un árbol, como una imagen de vikingo muy clara. De cerámica, cubierta de musgo en las orillas. Levantaba la vista y había un acantilado de donde provenía muchísimo ruido. Habían máquinas enormes, una polea girando. Me quedaba la pulsera que encontré.
Comencé a caminar hacia donde etaba en un principio, pasando por el cementerio mientras decía "Que en paz descansen. Permiso."  Habían tumbas muy grandes, piedras talladas. Cuando llegué a la última tumba del lugar habían dos tipos cavando para sacar un cuerpo. Al lado de ellos había un hoyo en el suelo, como sótano, me asomé por curiosidad y una vieja de rosado que estaba dentro me miró feísimo y me fui.
Volví al lugar y estaban algunos compañeros de curso. Cristian agarró mi pulsera y dijo que la iba a empeñar. Yo le respondí que la plata obtenida sería mía y él dijo que repartiría las ganancias. Empezamos a pelear por la pulsera.
Despierto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario